fbpx
El ciclismo es uno de los deportes más practicados en nuestro país. En casi todas las casas españoles hay una bicicleta, por lo menos… En algunos hogares hay incluso más bicicletas que personas. Cada vez las ciudades tienen más carriles de bici y se intenta concienciar a todo tipo de conductores para que la convivencia mejore. La tecnología también hace sus aportaciones para la seguridad del ciclista. En esta ocasión vamos a hablar de las luces con radar que podemos usar en nuestras bicicletas.

 

¿Qué son las luces con radar?

 

Existen muchas marcas que los comercializan. Una de las más conocidas es la empresa Garmin, quien también fabrica modelos de GPS. Ellos son uno de los reyes a la hora de crear productos para la máquina de dos ruedas. En cuanto a las luces con radar suponen un avance para la seguridad del ciclista puesto que ayudan a reducir el número de atropellos. Con este aparato, el ciclista es consciente de que un coche o moto que se acerca por detrás, lo que le ayuda a aumentar su atención y a evitar movimientos peligrosos laterales, cambios de dirección sin avisar o improvisados, y otras prácticas que pueden poner en riesgo su seguridad y la de los otros miembros de la carretera. Al mismo tiempo, esa luz que se enciende en la parte de atrás del ciclista le ayuda al conductor a captar su atención. Lo hace de manera progresiva, aumenta la luminosidad a medida que el vehículo a motor se va aproximando.

Estos dispositivos llevan radar, por lo que detectan de manera rápida y sencilla a los vehículos que se aproximan a más de 200 metros. Una distancia suficiente para prevenir con tranquilidad y retirarse al arcén si es preciso o reducir la velocidad. Sin duda representa una medida extra de seguridad para el cicloturista que circula por la carretera, unos ojos en la espalda para tomar decisiones de manera más rápida y directa. Los fabricantes de este tipo de productos lo suelen definir como un sexto sentido para el ciclista.

Así detectan a los coches por detrás

 

El funcionamiento, aunque depende del modelo, básicamente consiste en que el radar trasero detecta la presencia de un vehículo, manda la señal al manillar por bluetooth o radiofrecuencia, y aparece representado en la parte delantera de la bici, el manillar preferiblementente, una luz que se apaga cuando el coche o la moto adelantan al ciclista. Al mismo tiempo, la luz trasera va aumentando en intensidad según se acerca el vehículo por detrás, para que el coche esté al tanto de que se aproxima a una bicicleta. Los aparatos están bastante bien desarrollados porque no se equivocan con coches aparcados, árboles o personas que estén por detrás cruzando un paso de cebra, por ejemplo.

 

Los precios suelen rondar entre unos 200 euros por la luz delantera  y unos 100 por la trasera. Aunque, según salen más modelos, están apareciendo algunos con un precio más reducido, y no olvidemos que es un producto muy novedoso que tiene mucho desarrollo en el futuro. Sin duda, las luces con radar son una buena inversión para nuestra seguridad. Cualquier ayuda en la carretera es bien recibida, y conseguir saber cuando un vehículo se aproxima por detrás con antelación es una gran mejoría.

Comentarios